Ay, Andrea, Andrea... ¿patatas fritas crujientes y en casa sin freidora? ¡Esto suena a paradoja para una 'gymrat' como yo! Pero bueno, si te saltas los macros un día, que sea con estilo, ¿verdad? ;)
El truco de panadera para que queden divinas es el remojo. Cortas las patatas, las dejas en agua fría como media hora (adiós almidón, hola crujiente). Luego las secas MUY bien, que no quede ni gota, ¡importantísimo! Las mezclas con un pelín de aceite, especias (pimentón, ajo en polvo... al gusto del consumidor de calorías) y al horno.
Temperatura alta, tipo 200-220ºC, y las vas moviendo cada 10-15 minutos. Paciencia, que la perfección se cocina a fuego lento (o a horno caliente, en este caso). Y a disfrutar, que un día es un día. ¡Luego lo quemamos en el gym! Jajaja.