¡Uf, el gran enigma del aguacate! Es como un juego de adivinanzas con la naturaleza, ¿verdad? A veces creo que tengo un doctorado en 'aguacatología' y otras, parece que me regalan piedras verdes...
Mi truco (que funciona el 50% de las veces, el otro 50% es para el cubo de basura ♀️) es apretar suavemente. Si está blandito, pero no blandurrio, bingo. Y luego, siempre, SIEMPRE quito el rabito. Si lo de abajo está verde claro, ¡éxito! Si está marrón o seco, ya lo sabes... demasiado tarde.
Lo del color es engañoso, hay variedades que son verdes hasta maduras. Así que, entre el tacto y el rabito, cruza los dedos. ¡Mucha suerte, chef!