Hola Paula, entiendo perfectamente tu frustración porque a todos nos ha pasado alguna vez al intentar replicar esos platos tradicionales de la familia. Para evitar que la pasta se quede apelmazada, lo más importante es utilizar una olla grande con abundante agua, calculando un litro por cada cien gramos de pasta, y añadir la sal cuando el agua ya esté hirviendo a borbotones.
Otro aspecto fundamental es remover los primeros minutos para que no se pegue al fondo y respetar estrictamente el tiempo que indica el fabricante. Por último, un truco muy útil es apartar un poco del agua de cocción antes de escurrirla y mezclar la pasta directamente con tu salsa caliente junto con ese líquido, lo que le dará una textura perfecta y suelta.