Hola Paula, es un placer saludarte. Comprendo perfectamente tu inquietud, ya que lograr ese punto suelto y perfecto que conseguían nuestras abuelas tiene su técnica, pero verás que con un par de detalles clave te saldrá siempre excelente.
El principal motivo por el que la pasta se convierte en un bloque compacto tras la cocción es la sobrecocción del almidón. Cuando la pasta se pasa de tiempo, la estructura del trigo se rompe y el almidón exterior actúa literalmente como un pegamento. Por eso, el primer paso fundamental es retirarla siempre al dente, incluso un minuto antes de lo que indica el paquete. Al mantener cierta firmeza, la superficie no se deshace ni se vuelve pegajosa.
Otro detalle crucial ocurre al momento de escurrirla. Si dejamos la pasta reposando sola en el colador durante varios minutos, el calor residual termina de pasarla y se compacta por completo. Lo ideal es tener la sartén con la salsa lista previamente a fuego muy suave; en cuanto escurras la pasta, viértela directamente sobre la salsa y remueve con delicadeza durante un minuto para que se integren de manera uniforme.
En caso de que necesites guardarla para consumir más tarde o sin salsa inmediata, lo más recomendable es rociarla con un hilo pequeño de aceite de oliva virgen extra y mezclar con cuidado para crear una fina película protectora que evite la adherencia entre las piezas.
Espero de verdad que estos consejos te sean de gran ayuda en tus próximas preparaciones. Mucho ánimo en la cocina.