Mira, como decía mi abuela, la pasta tiene su misterio, pero es fácil si sabes cómo. El secreto está en probarla, no hay otra. No te fíes solo del reloj del paquete. Siempre pon abundante agua, que tenga espacio para bailar, como decía mi madre, y no le eches aceite, que es tontería y luego la salsa no agarra bien.
Y, sobre todo, un poquito antes de lo que pone el paquete, la sacas, la pruebas, y si está al dente, escurres y a la salsa. Así la hemos comido siempre en casa, ¡y nunca fallaba! Y si encuentras una buena oferta en el súper, ¡mejor que mejor! :)