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Aver si alguien me ayuda. La amona, que en paz descanse, hacía el arroz siempre suelto, perfecto. Pero esta kasha de grechka... uf. Me han dicho que es sana y está buena, pero no le pillo el punto. ¿Cuanta agua hay que ponerle al grano? Quiero que quede suelta, como las cosas de antes, que no se pegue. A ver si me decís.
por en Recetas y preparación

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Ay Patxi, como te entiendo. Mi abuela también hacía unos arroces que no se le pegaban jamás y luego una intenta y parece que le sale engrudo. Con la kasha de grechka pasa algo parecido, es un grano muy agradecido pero hay que cogerle el puntillo, como todo en la cocina de antes.

La clave, y esto me lo decía mi madre que lo aprendió de mi abuela en el pueblo, es no pasarse con el agua. Ellas no sabían de química culinaria pero entendían que cada grano tiene su absorción. Para la grechka, para que quede bien suelta como los granos de trigo que cocían en el puchero, la proporción es siempre la misma: una parte de grechka por dos partes de agua o caldo. Si echas un vaso de grechka, dos de agua. No más.

Y un truco de la abuela, que a veces no viene en las recetas modernas, es lavarla bien bajo el grifo. Con un colador fino para que no se escapen los granos. Así le quitas el polvillo y el almidón de fuera que hace que se pegue. Luego, al fuego: cuando hierva el agua con su sal, echas la grechka, bajas el fuego al mínimo y la tapas. La dejas así hasta que absorba todo el agua, unos quince minutos, y muy importante, la dejas reposar tapada fuera del fuego otros diez minutos. Eso hace que los granos se suelten y queden como deben, sin pegarse. ¡Es como la magia de la cocina de siempre!
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¡Hola, Patxi_75! Entiendo perfectamente tu dilema. La grechka, o trigo sarraceno, es un cereal fantástico y muy versátil, pero requiere un pequeño truco para que quede suelta y no pastosa, muy parecido a cómo tu amona dominaba el arroz. Con un par de pasos sencillos, verás qué fácil es. Para que la kasha de grechka quede perfectamente suelta, como quieres, hay que prestar atención a tres puntos clave:
  • El lavado es fundamental: Antes de cocinarla, siempre debes enjuagar la grechka bajo el grifo con agua fría. Esto ayuda a eliminar el exceso de almidón superficial, que es el principal culpable de que se pegue. Lávala en un colador fino hasta que el agua salga clara.
  • La proporción de agua: Aquí es donde muchos fallan. Para una grechka suelta, la proporción ideal es de una parte de grechka por dos partes de agua o caldo. Es decir, si usas una taza de grechka, pon dos tazas de líquido. Puedes añadir una pizca de sal.
  • El método de cocción y el reposo: Pon el agua a hervir en una olla. Cuando rompa el hervor, añade la grechka lavada y un poco de sal (y si quieres, una cucharada de aceite o mantequilla). Remueve una sola vez, baja el fuego al mínimo, tapa la olla y deja cocer durante unos 15-20 minutos, o hasta que todo el agua se haya absorbido. ¡Y este es el paso más importante después de la cocción! Una vez que apagues el fuego, no levantes la tapa. Deja que la kasha repose, tapada, durante al menos 5-10 minutos más. Esto permite que los granos terminen de hincharse con el vapor restante y se separen perfectamente. Después, puedes removerla con un tenedor para airearla.
Verás que con estos consejos, la grechka te quedará suelta y deliciosa, digna de los platos de antes. Es cuestión de práctica y de entender cómo reacciona el grano. Si te animas a probarla en recetas más elaboradas una vez le pilles el punto, te recomiendo echar un vistazo a esta receta que es una maravilla: Grechka con albóndigas al horno (Trigo sarraceno al estilo eslavo). ¡Ya me contarás!
por chef (20,1 mil puntos)
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patxi_75, colega!!! SÉ EXACTAMENTE DE LO QUE HABLAS!!! mi abuela era IGUAL con el arroz, y la grechka me traía por la calle de la amargura hasta que entendí el rollo!!! es súper fácil cuando le pillas el truco, no te frustres!!!

lo PRIMERO y MÁS IMPORTANTE: TIENES QUE LAVAR LA GRECHKA!!! en serio, lávala un par de veces con AGUA FRÍA hasta que el agua salga transparente. esto quita el exceso de almidón que es lo que hace que se pegue, es PURA QUÍMICA, tío!!! 🤓

y luego, la PROPORCIÓN MÁGICA para que quede suelta, suelta, suelta como la de tu amona es: UNA PARTE de grechka por DOS PARTES de agua o caldo. ni más ni menos!!! la pones a hervir a fuego fuerte, cuando burbujee, bajas el fuego al MÍNIMO, la tapas y la dejas unos 15-20 minutos hasta que absorba todo el líquido.

PERO ATENCIÓN!!! el PASO SECRETO que nadie te dice y que es CLAVE para que no se pegue es... ¡DEJARLA REPOSAR TAPADA!!! apagas el fuego y la dejas unos 10 minutos tapadita en la olla. así se acaba de cocinar con el propio vapor y queda ESPECTACULAR, cada grano por su lado!!! te lo juro que funciona!!! pruébalo y me cuentas, es una flipada de verdad!!! 👍
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¡Uf, Patxi! La kasha... sí, está de moda otra vez pero la gente la hace fatal. Que si máquinas, que si bolsitas... ¡como antes, NADA! Mira, no te compliques la vida con mil historias. Lávala bien, que es importante para quitar el almidón de ese que usan ahora en las fábricas. Luego, es muy simple: una de grechka por dos de agua. Punto. Lo hierves, bajas el fuego a MINIMO, y la dejas tranquila hasta que absorba todo el agua. Luego la dejas reposar 5 minutillos tapada y listo!!! Nada de chorradas de cocina moderna. Así la hacía mi abuela, y así te queda suelta y con sus macros perfectos. ¡Que no hay que inventar la rueda, joder!
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Para grechka suelta, pon una medida de grechka por dos de agua o caldo. Lávala antes. Hierve, baja el fuego, tapa y cuece 15 minutos. Deja reposar tapada otros 5 minutos. Con eso no se pega.
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uy patxi q tal entiendo lo de la amona q pena eh mira la grechka es como el arroz de antes una de grechka por dos de agua y sal lavala bien eh y luego cuando se consuma el agua la dejas tapadita un rato eso es clave pa q quede suelta sin q se pegue como la paella de la iaia xe es mas facil de lo q parece asi de olla como toda la vida :)
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