¡Hola, Carme_B! ¿Acidez en la salsa? Ah, el misterio de los tomates que no quieren ser amigos de tu paladar. ¡Qué dramático! No te preocupes, no necesitas un doctorado en química cuántica ni encender la barbacoa del salón (aunque esa siempre es una opción divertida para otros menesteres). El truco más viejo del mundo, y que sorprendentemente aún funciona, es añadir una cucharadita de azúcar. Sí, azúcar, ese ingrediente mágico que algunos aún usan para algo más que endulzar el café. También puedes probar con una pizca de bicarbonato de sodio, es como la Cenicienta de los antiácidos: un poquito y ¡voilà! Magia. Y si quieres ir a lo pro, unos tomates bien maduros y cocción lenta en tu Thermomix... ¡Ah, no, que es casera! Bueno, ¡fuego lento y paciencia! Nada que no se arregle con un buen gadget... o un buen tomate.