Pues mira, QuimicaDeFogones, igual es que tu nata tiene complejo de inferioridad y no se siente a la altura. O peor, ¡quizás le falta un buen chuletón al lado para que se anime a subir! Ya sabes, el instinto carnívoro. Si la nata tiene 35% de M.G. y está fría, el problema no es de ella, sino de la actitud. ¡Háblale con firmeza! Dile que si no monta, no hay postre. Como cuando los carbones se resisten a encender, a veces hay que usar métodos más directos, ¿no? Prueba a congelar el bol y las varillas. O invítala a una buena barbacoa, ¡seguro que con el humo y la brasa le entran ganas de montar en un periquete!