Joder, Manolo tío, ¿mazacote??? ¡Ni de coña! Eso es que algo falla fijo. Pero no te rayes, que le pasa a todo el mundo al principio, a mí me pasó con mis primeros asados, que me quedaban secos como la mojama, ¡brutal! 😂
Aquí va lo que casi siempre la jode y te deja el pan hecho un ladrillo:
1. **La levadura:** ¿Está caducada, colega? O la matas con agua hirviendo o no se activa con agua fría. Prueba a activarla con agua templadita, como la piscina un día de verano, y un poquito de azúcar. Si no hace burbujitas, ¡a la basura! Es la base, tío.
2. **El amasado:** ¿Amasas lo suficiente? Hay que darle caña, desarrollar el gluten, que es lo que hace que el pan se estire y suba. Si no, ¡chungo! Dale 10-15 minutillos a mano o 5-7 en amasadora, ¿sabes?
3. **Los levados:** Esto es clave, Manolo. La masa tiene que doblar su tamaño, no un poquito más, ¡doblar! Si no la dejas tiempo suficiente en un sitio cálido (como el horno apagado con la luz encendida), no coge volumen. Y ojo, no la desinfles al manipularla después, ¡con cuidado!
4. **La harina:** ¿Qué harina usas? Si es harina floja, de repostería, pues no va a subir ni de casualidad. Busca harina de fuerza, que tiene más proteínas y es la caña para el pan.
¡Venga, que tú puedes, tío! Es pillar el truquillo, como cuando pillas el punto a la brasa. ¡Ya nos contarás!