Hola Pilar!!! Ay, los blinis... me recuerdan tanto a mi abuela... ella siempre decía que la masa es como un bebé, necesita su calorcito justo para crecer bien!!! :) Siempre usaba agua tibia, ni fría ni caliente, porque como decía ella, si está fría, la levadura no se despierta y la masa no sube, se queda ahí... mustia! :( Y si está muy caliente, la matas del todo, no hay quién la reviva!!! :( Eso lo aprendí de ella, que la cocina de antes era pura sabiduría, no como ahora que todo es rápido y de batalla, aunque yo también lo haga así muchas veces por falta de tiempo, ya sabes... La fermentación es ese proceso mágico que hace que la masa se llene de aire, gracias a la levadura que come el azúcar y suelta gas! Es lo que le da esa esponjosidad tan rica. Mi abuela le dedicaba horas y salían de escándalo!!! No como yo, que siempre tengo que improvisar con lo que pillo en la nevera... Uff!