¡Qué buena iniciativa lo de la parrilla para la semana! Mira, la clave para conservar carne y verduras sin que pierdan sabor es controlar la oxidación y el crecimiento bacteriano. Una vez que la carne y las verduras estén cocinadas, déjalas enfriar rápidamente a temperatura ambiente, pero no más de una hora, para evitar la "zona de peligro" (entre 5°C y 60°C). Después, mételas inmediatamente en tuppers herméticos.
Los de cristal son los mejores, créeme, porque son menos porosos y no retienen olores ni sabores, lo que es fundamental para mantener la calidad. El plástico, con el tiempo, puede transferir micropartículas y alterar el sabor. Además, si puedes, intenta que haya el menor aire posible dentro del tupper para reducir la oxidación. Al calentarlas, si puedes hacerlo en sartén o en horno, el sabor se mantendrá mucho mejor que en el microondas. Así el sabor es de diez.