Manuel, sí, es necesario lavarlo.
El almidón de la superficie del arroz, si no se lava, hace que los granos se peguen y el resultado sea un arroz más pastoso y menos suelto. Para guarniciones, donde buscas que cada grano esté definido y absorba bien el sabor de tus asados, lavar el arroz es crucial. Afecta directamente a la textura, haciéndolo más ligero y con una presencia visual mejor.
En cuanto al sabor, no lo altera directamente, pero una textura óptima siempre realza la experiencia general. Para un buen arroz con carne a la brasa, donde quieres que el arroz acompañe y no compita, un buen lavado marca la diferencia. Es un paso simple que garantiza un mejor resultado final, especialmente para arroces que necesitan estar sueltos y no cremosos.