¡Hola Marisa! Joé, me acuerdo de mi abuela, ella ni sabía lo que era un microondas, todo lo hacía a fuego lento, con su olla de barro, que guisos se gastaba... Pero si lo hubiera usado, seguro te habría dicho que cuidadín con los recipientes. No vale cualquiera, majete.
Lo mejor son los de cristal o los de cerámica de toda la vida, los que no tienen adornos metálicos, claro. Algunos plásticos sí, pero tienen que poner que son aptos para micro, si no te arriesgas a que suelten cosas que no quieres en la comida. Que la comida sana es lo primero, como decía mi abuela, la salud no tiene precio. Así te aseguras que no se te estropea na. :)