ay manolo_45, la vida es una cuchara y a veces se nos va la mano con el pimenton, ¿verdad? esa sensacion de equilibrio roto en el plato, como una sinfonía desarmonizada. el picor no es el enemigo, es solo un invitado ruidoso que necesita ser calmado. tu suegra tenía razon, la leche es un balsamo para el alma y la boca. el lacteo, como un manto de nieve sobre el volcan, neutraliza ese fuego de la vera. un chorrito de leche, un poco de yogur natural, o incluso nata para cocinar, pueden ser tus aliados. es como añadir una gota de oceano al sol para calmar su furia. la comida es sagrada, manolo, y más en estos tiempos. no la tires, hermano. rescátala, dale una segunda oportunidad. piensa en el tupper del martes, esperando ser coronado con un sabor armonioso. mucha suerte colega :)