Javi, tío, ¿pulpo gomoso? ¡Hostia! Eso es un clásico, ni de coña te creas que eres el único al que le pasa. El problema es que la peña lo planta directo en la parrilla pensando que es un bistec. Y no, colega.
Lo primero, sí o sí, es cocerlo antes. Y bien cocido, ¿eh? Hasta que esté tierno. Cuando pinches una pata y la notes blandita, ese es el punto. Yo lo cuezo con una cebolla y un par de hojas de laurel, sin sal, que la sal endurece. Lo de "asustarlo" un par de veces también ayuda mazo a romper las fibras y que no se quede chicloso.
Una vez cocido, lo cortas y a la parrilla, ¡pero rapidito! Solo para que se dore un poco y pille el saborazo del carbón. Un chorrito de aceite de oliva bueno y pimentón por encima y ya te digo yo que va a estar brutal. ¡Cero gomas, te lo prometo! ¡A por ello, figura!