Hostia, tío, eso de los tomates es un temazo para el batch cooking, ¡que si se queman adiós a los macros limpios! Yo, que los hago con mis propios tomates del huerto, te digo que el tiempo exacto ni de coña te lo da nadie al 100%, ¡cada horno es un mundo!
Pero mira, para que no la líes:
1. Córtalos, quítales las semillas y un poco de agua. Pinta con un poquito de AOVE (aceite de oliva virgen extra, pa' los que no son pro-gymrat) y hierbas si quieres.
2. Horno a 100-120°C, con el ventilador si tienes y, si puedes, la puerta un poquito abierta con una cuchara de madera. Es clave para que la humedad salga y no se "cuezan".
3. El tiempo... aquí viene lo bueno. Empieza por 2 horas, pero a partir de ahí, estate al loro cada 30 minutos. Mis tomates suelen estar perfectos entre 3 y 4 horas. Tienen que estar blandos pero consistentes, nada de crujientes ni achicharrados. Es un curro, pero tus macros lo valen, ¡brutal el sabor luego! No te pases con el calor, que se oxidan y pierden nutrientes, ¡y eso sí que no!