Joven, claro que sí hay que pincharla!!! Mi abuela, que en paz descanse, siempre lo decía cuando asaba sus pollos en el horno de leña del pueblo. Si no, el vapor no tiene por donde salir y la bolsa puede hincharse demasiado. Y como ella decía, no queremos desgracias en la cocina, que luego hay que limpiar bien y eso ya no está uno para trotes! Un par de pequeños cortes y listo, como se ha hecho toda la vida. Para que todo salga perfecto y el pollo quede jugoso, como los de antes.