¡Hola, Sara! ¿Qué tal? Pues mira, esto es un clásico de las cocinas, ¡como lo del cocido en Madrid! :) Para el lomo con ajitos, te lo digo yo que he probado de todo en mis viajes y me gusta comer bien, incluso antes de un partido de pádel, eh. ¡Que no falte la energía!
Si lo mechamos con antelación, el lomo se empapa bien de ese saborcito, ¡que es lo que mola! Imagínate que te vas de viaje a ver las pirámides y te dejan solo ver la de fuera, sin entrar... Pues esto es igual, el ajo tiene que calar hasta el fondo, majo. Si lo haces de un día para otro, con su reposo en la nevera, el ajo se mete en la carne que da gusto. Luego al asarlo, cada bocado es una delicia. Si lo haces en el momento, el sabor es más superficial, más flojo, ¿sabes?
No te rayes, que se nota la diferencia un montón. ¡Es el truco para que el lomo esté de rechupete! Así que, mechado y a reposar. ¡Buen provecho y a disfrutar de ese lomo, que el padel ya espera! jeje