Mira, lo tienes fácil. El truco infalible para la acedera es el bicarbonato, pero con ojo. Una pizquita, ni se te ocurra pasarte que sabe raro.
Si no quieres bicarbonato, el truco de la abuela es añadir una patata entera mientras cuece, absorbe acidez. Luego la quitas o la dejas si quieres espesar. Y siempre, siempre, el huevo duro y la nata agria al final. Eso suaviza un montón. ¡De nada! ;)