Lo de la acidez del borscht es por las remolachas y el tomate, normal. Para quitarlo rápido, puedes añadir una cucharadita de azúcar. Si es muy fuerte, media de bicarbonato sódico lo neutraliza al instante. También, si usas puré de tomate, busca uno que sea menos concentrado o reduce la cantidad. Algunos ponen una patata cruda pelada durante la cocción que absorbe parte del ácido y luego la retiran. Es un truco clásico. Asegúrate de que las verduras estén bien pochadas al principio, eso ayuda mucho al sabor general.