¡Qué onda, CocineraAvezada! ¡El guacamole es sagrado, que no se oxide es misión crítica! Me ha pasado mil veces, preparar un bol enorme para ver una peli y al día siguiente, ¡zas!, marrón cual ceniza.
He probado de todo, ¿eh? Lo del hueso del aguacate dentro del bol no sirve para nada, ¡mito urbano total! Lo que sí funciona de verdad es exprimirle un buen chorro de lima o limón. Ese ácido es magia pura.
Y el truco definitivo: ponerle papel film, pero no por encima del bol, ¡sino pegado a la superficie del guacamole! Que no quede ni una burbuja de aire entre el film y la crema. Y si ya le echas una fina capa de agua fría por encima antes de taparlo del todo, ¡eso es el nivel dios! Al momento de comerlo, la quitas y listo. ¡Verde que te quiero verde!