Hola Marta. Es una excelente pregunta, ya que la relación entre la superficie de cocción y el volumen del batido es fundamental para lograr una textura adecuada sin desperdiciar energía en la vitrocerámica.
Para una preparación de cuatro huevos con algo de relleno (aproximadamente entre 220 y 260 gramos de mezcla total), el diámetro óptimo de sartén es de 22 a 24 cm de borde superior (lo que suele equivaler a una base de contacto de entre 18 y 20 cm).
Las medidas que has probado explican perfectamente el problema térmico. En la de 28 cm, la película de huevo es demasiado fina (menos de 4 mm), por lo que el agua del huevo se evapora casi de inmediato y queda reseca antes de poder doblarla. En cambio, en la de 18 cm, el grosor supera los 15 mm, lo que dificulta la conductividad térmica hacia el centro; la base recibe calor directo constante y se tuesta mientras la parte superior sigue líquida.
Con una sartén de 22 o 24 cm obtendrás un espesor intermedio ideal de unos 7 a 9 mm. Esto permite que el calor de la vitrocerámica cuaje el fondo a potencia media en unos 60-90 segundos, mientras el calor residual y el vapor terminan de asentar la superficie, facilitando doblar el omelet sin que se rompa ni se queme.
Para maximizar la eficiencia energética, asegúrate de que el fondo difusor de la sartén coincida en tamaño con el fuego de la placa y utiliza una tapa durante el primer minuto de cocción para aprovechar el calor envolvente.