Hola, Clara. Con mucho gusto te comparto la proporción adecuada para que consigas exactamente esa consistencia.
Para 100 gramos de copos de avena tradicionales, la cantidad estándar de leche es de 450 a 500 mililitros (aproximadamente dos tazas estándar). Esta proporción de 1 parte de avena por 2 partes de líquido en volumen permite que el grano se hidrate por completo sin quedar aguado.
El secreto para lograr la textura cremosa está en la cocción. Vierte la leche en un cazo a fuego medio y añade los copos de avena. Cuando empiece a hervir suavemente, reduce el fuego al mínimo y cocina entre 5 y 8 minutos, removiendo con frecuencia. Al remover constantemente, la avena libera sus almidones naturales, que son los responsables de espesar y dar cremosidad al conjunto.
Ten en cuenta que al apagar el fuego y dejar reposar la preparación un par de minutos, la avena seguirá absorbiendo algo de humedad, por lo que es mejor retirarla cuando aún esté ligeramente más fluida de lo que deseas al servirla.