Buenas tardes. Es una excelente elección utilizar contramuslos, ya que es la parte más jugosa y agradecida para este tipo de elaboraciones en una sola cazuela.
Una variante tradicional muy agradecida y con un toque diferente es el arroz con pollo de campo y verduras de temporada, al estilo de los arroces de pueblo. Si quieres variar el sofrito básico sin complicarte con ingredientes difíciles, te recomiendo incorporar alcachofas troceadas (pueden ser frescas o de bote bien escurridas) y un puñado de judías verdes planas o unos champiñones laminados. Las setas y las alcachofas aportan un fondo de sabor profundo y terroso que combina de maravilla con el pollo.
En cuanto a los condimentos y el caldo, el verdadero secreto está en tres detalles:
Primero, dora muy bien el pollo al principio hasta que la piel quede tostada y deje sus jugos pegados al fondo de la cazuela; luego sofríes ahí mismo las verduras para que recojan ese sabor.
Segundo, añade una cucharadita de pimentón dulce de buena calidad y una pizca de azafrán o cúrcuma justo antes de incorporar el arroz, sofriendo el grano durante un par de minutos para sellarlo (lo que llamamos nacarar).
Para el caldo, lo ideal es usar un caldo de pollo casero o uno suave de verduras bien caliente. Si buscas un arroz seco, utiliza dos partes y media de caldo por cada parte de arroz. Si lo prefieres meloso, sube la proporción a tres partes y media o cuatro.
Respecto a los tiempos de cocción para un arroz de grano redondo tipo Bomba: viértelo con el caldo hirviendo y mantén fuego vivo durante los primeros 6 u 8 minutos. Después, baja a fuego medio-bajo durante otros 10 minutos. En total no debería pasar de 16 a 18 minutos al fuego. Por último, retira la cazuela y déjalo reposar tapado con un paño limpio durante unos 5 minutos antes de servir; ese reposo es clave para que el grano termine de asentarse sin pasarse.
Espero que disfrutes de la receta con tu familia. Quedo a tu disposición si tienes cualquier duda con las cantidades.