Hola, CocineraAhorradora. No te preocupes, es un imprevisto bastante común en la cocina y tiene soluciones excelentes que dejarán tu puré igual de cremoso o incluso mejor.
La opción más directa y accesible es utilizar aceite de oliva virgen extra. Para lograr esa textura aterciopelada que normalmente da la mantequilla, el secreto está en emulsionarlo. Calienta un poco de leche (o reserva parte del agua de cocción de las patatas, ya que contiene almidón) y ve añadiendo el aceite en un hilo fino mientras remueves enérgicamente con unas varillas o una cuchara de madera con la patata aún bien caliente.
Si tienes otros lácteos en la nevera, también puedes recurrir a estas alternativas:
1. Queso crema (tipo Philadelphia): una o dos cucharadas soperas aportan una untuosidad increíble y un sabor muy suave.
2. Nata líquida o crema de leche: sustituye de forma ideal el porcentaje graso de la mantequilla, dejando el puré muy fino.
3. Yogur griego natural sin azúcar: aporta mucha cremosidad y un matiz fresco muy agradable.
Un consejo para los tuppers de toda la semana: la combinación de aceite de oliva y un toque de leche caliente es la que mejor aguanta el recalentado en el microondas sin disociarse.
Espero que te sirva y que disfrutes de tu preparación.