Hola, CocineraEficaz. Es una suerte haber encontrado esa oferta, ya que el tomate Marmande es una variedad excelente tanto por su carnosidad como por su equilibrio entre dulzor y acidez. Gracias a que contiene menos agua que otras variedades comerciales, funciona de maravilla en ambas opciones, pero para resolver cenas de diez minutos te sugiero dos caminos muy directos y limpios.
Por un lado, en crudo no necesitas complicarte con ensaladas elaboradas. La mejor forma de lucirlo es en un corte grueso transversal de medio centímetro, dispuesto en plato llano con sal en escamas, un chorro generoso de aceite de oliva virgen extra y una proteína rápida encima, como ventresca de atún en conserva, unas anchoas o unas lascas de queso curado. La textura firme del Marmande aguanta perfectamente este tipo de preparaciones sin soltar un exceso de líquido que ague el plato.
Por otro lado, si buscas una guarnición caliente, la freidora de aire o una sartén bien caliente son fantásticas alternativas. Corta los tomates por la mitad, haz unos cortes superficiales en cruz sobre la pulpa, añade una pizca de sal, pimienta, orégano y un hilo de aceite. En la freidora de aire a 190 grados tardan entre 7 y 8 minutos en quedar tiernos y caramelizados por los bordes manteniendo su forma. Si prefieres sartén, dóralos a fuego vivo dos o tres minutos por el lado del corte sin moverlos y un minuto por la piel.
Con cualquiera de estos dos métodos aprovecharás la caja rápidamente sin pasar más de diez minutos en la cocina. Espero que disfrutes mucho de tus cenas.