Hola MetodicaCocinera. Preparar musaka para congelar es una excelente idea organizativa, y cuidar el montaje y el exceso de humedad es la clave para que quede perfecta tras descongelar.
Para la version tradicional griega, los ingredientes principales se dividen en tres bloques:
1. Base de verduras: Berenjenas cortadas en rodajas longitudinales o transversales de un centimetro. De forma muy habitual en Grecia tambien se anade una capa base de patatas cortadas en rodajas, que aporta soporte estructural y absorbe liquidos.
2. Relleno de carne: Carne picada de cordero (o mezcla de cordero y ternera), cebolla picada, ajo, tomate triturado concentrado, aceite de oliva virgen extra, una copa de vino tinto o blanco seco, y las especias caracteristicas que son canela, una pizca de pimienta de Jamaica o clavo, oregano, sal y pimienta negra. Es fundamental cocinar este guiso a fuego lento hasta que reduzca casi por completo el liquido.
3. Cobertura: Una bechamel espesa tradicional (mantequilla, harina y leche) enriquecida al final con yemas de huevo batidas, nuez moscada y queso rallado curado (tradicionalmente Kefalotyri o Graviera, aunque un buen Parmesano o Grana Padano funciona muy bien).
El orden exacto de montaje en el molde o recipiente es el siguiente:
Primera capa: Rodajas de patata previamente asadas o fritas cubriendo todo el fondo.
Segunda capa: Rodajas de berenjena previamente asadas o marcadas a la plancha (es importante no ponerlas crudas y salarlas antes para eliminar el exceso de agua).
Tercera capa: Todo el guiso de carne especiada bien repartido y prensado ligeramente.
Cuarta capa: Otra capa de berenjenas asadas para sellar la carne.
Quinta capa: La bechamel espesa extendida uniformemente por encima, coronada con un poco mas de queso rallado.
Respecto a la congelacion: es rotundamente mejor hornearla por completo antes de congelar.
Si la congelas montada en crudo, la berenjena y la patata soltaran mucha agua al descongelarse, rompiendo la bechamel y dejando una textura aguada y desestructurada. Lo ideal es hornearla a 180 grados durante unos 40 a 50 minutos hasta que la superficie este bien dorada. Despues, dejas que se enfrie a temperatura ambiente y luego la refrigeras unas horas para que compacte bien. Una vez fria y firme, cortas las porciones con cortes limpios, las pasas a tus taperes individuales y congelas. Para consumirla, solo tienes que descongelar en nevera la noche anterior y calentar en horno o microondas; conservara la textura firme y la bechamel intacta.