Hola Marta. Preparar la base de shakshuka en lote para congelar es una fantástica idea que te ahorrará mucho tiempo en la cocina. La clave para que conserve toda su textura y sabor al descongelar está en reducirla un poco más de lo habitual para evaporar el exceso de agua, y añadir siempre los huevos e ingredientes frescos al momento de recalentar.
Para una tanda base de aproximadamente seis a ocho raciones individuales, te sugiero las siguientes proporciones:
Ingredientes:
- Cuatro cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- Dos cebollas grandes picadas en dados
- Cuatro pimientos morrones grandes (preferiblemente rojos o combinados con amarillos), cortados en tiras o dados
- Seis dientes de ajo picados finamente
- Dos cucharadas de concentrado de tomate
- Dos latas de 800 gramos de tomate entero pelado o tomate triturado de buena calidad
- Dos cucharaditas de comino molido
- Dos cucharaditas de pimentón dulce o ahumado
- Una cucharadita de cilantro molido
- Media cucharadita de copos de chile o cayena molida (opcional, al gusto)
- Sal y pimienta negra al gusto
Instrucciones para la cocción en lote:
1. En una cazuela grande o sartén amplia y profunda, calienta el aceite de oliva a fuego medio. Añade la cebolla y los pimientos con una pizca de sal, y sofríelos durante 15 a 20 minutos hasta que estén bien tiernos y empiecen a caramelizarse ligeramente.
2. Incorpora el ajo, el comino, el pimentón, el cilantro molido, los copos de chile y el concentrado de tomate. Remueve continuamente durante uno o dos minutos a fuego suave para que las especias se tuesten y liberen sus aromas sin quemarse.
3. Agrega el tomate triturado, sazona con sal y pimienta, y mezcla bien. Baja el fuego a temperatura suave y deja cocinar a fuego lento y destapado durante 35 a 45 minutos. Es fundamental que la salsa espese bastante para que no quede acuosa tras la congelación.
4. Rectifica de sal y retira del fuego. Deja que la salsa se enfríe por completo a temperatura ambiente antes de envasarla.
Cómo porcionar y congelar:
Divide la salsa completamente fría en porciones individuales utilizando bolsas herméticas de congelación aptas para alimentos (puedes aplanarlas para que ocupen poco espacio) o recipientes herméticos individuales. Te aguantará en perfecto estado en el congelador durante al menos tres meses.
Cómo regenerar y servir:
Pon una ración directamente en una sartén pequeña a fuego medio-bajo (puedes descongelarla la noche anterior en la nevera o calentarla directo con una cucharada de agua si está congelada). Una vez que la salsa esté bien caliente y burbujee, haz uno o dos huecos en la mezcla, casca los huevos en ellos, tapa la sartén y cocina durante 5 a 7 minutos hasta que las claras estén cuajadas pero las yemas sigan líquidas. Al servir, añade por encima perejil fresco picado, cilantro o queso feta desmenuzado.
Espero que esta guía detallada te sirva para disfrutar de tus shakshukas caseras en cualquier momento. Si tienes alguna duda sobre las cantidades o el proceso, con gusto te respondo.