Hola, un gusto saludarte. Preparar unos huevos rancheros tradicionales en casa es sumamente sencillo y no necesitas ingredientes difíciles de conseguir; prácticamente todo lo encuentras en cualquier supermercado.
Para la salsa ranchera clásica y rápida, solo vas a necesitar tres o cuatro jitomates maduros, media cebolla blanca, un diente de ajo y uno o dos chiles verdes, como jalapeño o serrano, según tu tolerancia al picante. También necesitarás sal, pimienta y un poco de aceite vegetal.
El método más práctico y con excelente sabor consiste en picar finamente la cebolla, el ajo y el chile. En una sartén con una cucharada de aceite a fuego medio, sofríes estos ingredientes durante unos dos minutos hasta que la cebolla esté transparente y fragante. Mientras tanto, picas los jitomates en cubos pequeños (o los trituras brevemente si prefieres una textura más homogénea, aunque lo típico es que tenga cuerpo). Agregas el jitomate a la sartén, sazonas con sal y pimienta al gusto, bajas el fuego y dejas cocinar suavemente de ocho a diez minutos hasta que los sabores se integren y la salsa espese un poco.
Para el montaje, pasa dos tortillas de maíz por una sartén con un poco de aceite caliente apenas unos segundos por lado; deben quedar suaves pero selladas para que no se deshagan con el líquido. Luego, fríes dos huevos estrellados dejando la yema tierna.
Por último, colocas las tortillas en el plato, pones un huevo encima de cada una y bañas generosamente con la salsa caliente. Si gustas, puedes acompañar con una base de frijoles refritos y espolvorear queso fresco por encima. Espero que te sirva la explicación y disfrutes tu cena.