Hola, David. Es una excelente idea aprovechar esos ingredientes; el krembo casero es una delicia y no requiere ningún utensilio ni ingrediente costoso. Con claras de huevo, azúcar, galletas comunes y una tableta de chocolate de cobertura puedes lograr un resultado idéntico al comercial e incluso más fresco.
Para la base, puedes utilizar cualquier galleta redonda que tengas en casa, como galletas tipo María, galletas de mantequilla o digestivas. Si son muy grandes, puedes recortarlas con cuidado con un aro o dejarlas tal cual, ya que servirán de soporte para el merengue.
Para el relleno, lo más recomendable y seguro es preparar un merengue suizo. Por cada clara de huevo que vayas a usar, añade unos cincuenta gramos de azúcar blanco y una cucharadita de extracto de vainilla. Coloca las claras y el azúcar en un recipiente resistente al calor sobre una olla con agua hirviendo suavemente a baño María, asegurándote de que el fondo del bol no toque el agua. Remueve constantemente con una varilla hasta que el azúcar se disuelva por completo y la mezcla esté caliente al tacto. Retira del fuego y bate con batidora eléctrica a velocidad alta durante unos ocho a diez minutos, hasta obtener un merengue firme, brillante y que conserve picos duros al levantar las varillas.
Para el montaje, coloca las galletas sobre una bandeja con papel de horno. Introduce el merengue en una manga pastelera con boquilla redonda ancha y escudilla montículos altos sobre cada galleta, levantando la manga hacia arriba para formar la característica punta cónica del krembo. Lleva la bandeja al congelador durante treinta a cuarenta y cinco minutos; este paso es fundamental para que el merengue no se deforme ni se derrita al entrar en contacto con el chocolate tibio.
Para la cobertura, derrite ciento cincuenta gramos de chocolate negro o con leche junto con una cucharada de aceite vegetal o de coco, lo que aportará fluidez y un brillo crujiente. Deja que el chocolate se temple a temperatura ambiente. Saca los krembos del congelador, sumérgelos boca abajo en el chocolate líquido sujetándolos por la galleta, o bien báñalos con una cuchara sobre una rejilla. Deja escurrir el exceso y refrigera durante quince minutos hasta que la capa exterior se solidifique por completo.
Espero que disfrutes mucho del proceso y de tus krembos recién hechos. Si te queda alguna duda sobre las temperaturas o las proporciones, aquí estaré para ayudarte.