Hola, Marta. Es una excelente decisión prepararlo en casa, ya que la diferencia de precio respecto al producto comercial es enorme y el proceso es mucho más sencillo de lo que parece si se controla bien la temperatura.
En cuanto a la mantequilla que debes comprar, lo fundamental es que sea mantequilla sin sal. Busca marcas que indiquen al menos un 82% de materia grasa. Si tu presupuesto lo permite, las mantequillas de vacas de pastoreo o ecológicas aportan un sabor y un color dorado mucho más intenso, pero cualquier mantequilla estándar de buena calidad te servirá perfectamente.
Para elaborarlo en una vitrocerámica convencional, te recomiendo seguir estos pasos con calma:
1. Corta los bloques de mantequilla en dados medianos para que se derritan de forma uniforme y colócalos en un cazo, preferiblemente de fondo grueso para distribuir mejor el calor.
2. Pon la placa a fuego medio-bajo hasta que la mantequilla se funda por completo. En cuanto comience a burbujear suavemente, baja la potencia a un nivel muy bajo (en una escala del 1 al 9, un 2 o 3 suele ser ideal).
3. Verás que se forma una espuma blanca en la superficie (proteínas del suero) y el agua contenida en la mantequilla empezará a evaporarse haciendo un suave crepitar. Puedes retirar esa capa superior con una cuchara o dejar que decante.
4. Para que sea auténtico ghee y no solo mantequilla clarificada simple, debes dejar que continúe al fuego muy suave hasta que los sólidos lácteos caigan al fondo y se tuesten ligeramente, adquiriendo un tono dorado y desprendiendo un característico aroma a nuez o avellana. En ese instante, retira inmediatamente el cazo del fuego para evitar que se queme.
5. Deja que repose y baje un poco de temperatura durante unos 5 a 10 minutos.
Para el filtrado con utensilios básicos, solo necesitas un colador convencional y un filtro de café de papel o un paño de algodón fino bien limpio y seco. Vierte el líquido poco a poco a través del colador forrado hacia un tarro de cristal limpio y completamente seco, procurando que los posos quemados del fondo del cazo no caigan en exceso de golpe.
Una vez filtrado, déjalo enfriar destapado a temperatura ambiente para que no se condense humedad. El ghee bien filtrado prácticamente no contiene agua ni proteínas lácteas, por lo que se conserva perfectamente fuera de la nevera durante varios meses en un lugar fresco y oscuro. Solo asegúrate de utilizar siempre una cuchara limpia y seca al servirte para que no se contamine.