Hola. Es un problema muy común en la cocina, ya que el ambiente dentro del frigorífico suele ser seco y favorece la rápida deshidratación de los cítricos una vez que se rompe su corteza protectora.
Para conservar una mitad de limón en óptimas condiciones, el método más práctico y eficaz consiste en colocar la mitad boca abajo sobre un plato pequeño limpio, de modo que la pulpa quede en contacto directo con la superficie para reducir la exposición al aire. Encima puedes colocar un vaso boca abajo para crear una campana protectora, o bien guardar la mitad en un recipiente hermético de cristal ajustado a su tamaño.
En caso de que te sobren rodajas ya cortadas, la mejor opción es introducirlas en un táper hermético de vidrio. Si vas a utilizarlas en dos o tres días, puedes cubrirlas con un poco de agua fría dentro del recipiente cerrado; esto mantiene la turgencia y evita por completo que los bordes se sequen o adquieran olores del refrigerador.
Por último, si prevés que no los consumirás en la misma semana, te recomiendo exprimir el zumo y congelarlo en una cubitera de hielo. De este modo conservas todo el sabor y acidez intactos para futuros marinados o preparaciones a la parrilla.
Espero que estos consejos te sean de utilidad en tus próximas reuniones.