Hola Laura. Es un clásico que se quede medio bote olvidado en la nevera y termine estropeándose, así que es una excelente idea buscarle salida de inmediato.
Para una cena rápida y deliciosa hoy o mañana, te recomiendo unos huevos al plato o versión exprés de shakshuka. En una sartén con un chorrito de aceite de oliva, sofríe si quieres un poco de cebolla o pimiento picado (o ve directo al grano si tienes prisa). Vierte la salsa de tomate sobrante, añade una pizca de orégano, sal y pimienta, y deja que caliente a fuego medio durante dos minutos. Luego haz un par de huecos en la salsa con una cuchara, casca dos huevos dentro, tapa la sartén y baja el fuego. En unos 4 o 5 minutos, cuando la clara esté cuajada y la yema aún líquida, retira del fuego y sirve con pan para mojar.
Respecto a la carne para la parrilla del fin de semana, la salsa de tomate funciona de maravilla como base para un marinado tipo barbacoa casera. Puedes mezclar unas 4 o 5 cucharadas de la salsa con un chorrito de salsa de soja, una cucharadita de miel o azúcar moreno, un toque de mostaza, ajo en polvo, pimentón dulce o ahumado, pimienta negra y un chorrito de aceite. Unta bien con esta mezcla unas costillas de cerdo, alitas de pollo o pechugas, déjalas reposar bien tapadas en la nevera hasta el sábado, y quedarán jugosas y con un glaseado estupendo al pasarlas por las brasas.
Si aun así te quedase alguna cucharada suelta que no vayas a usar en estos dos días, puedes congelarla en una cubitera de hielo. Esos cubitos de tomate te servirán después para enriquecer cualquier sofrito, guiso o salsa de pasta futura sin desperdiciar nada.