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He intentado preparar churros caseros para el desayuno de la familia siguiendo la receta tradicional de siempre... Sin embargo, al freírlos en abundante aceite, la masa se dora rapidísimo por fuera pero el interior queda completamente crudo y pastoso!!! He probado a modificar la potencia del fuego, pero no consigo que queden bien cocinados por igual... ¿Qué ajuste debo hacer con la temperatura del aceite o el grosor de la masa???
por en Recetas y preparación

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Mejor respuesta
Hola Laura. Es un problema muy común cuando empezamos a hacer churros en casa, pero no te desanimes, tiene fácil solución entendiendo un par de detalles sobre la fritura.

El motivo principal de que se quemen por fuera y queden crudos por dentro es que la temperatura del aceite está demasiado alta al momento de introducirlos. Cuando el aceite supera los 195 o 200 grados, la corteza exterior se carameliza y se tuesta casi al instante, creando una barrera que impide que el calor penetre al centro con el tiempo suficiente para cocer la masa.

La temperatura ideal para freír churros ronda entre los 180 y 190 grados. Si tienes un termómetro de cocina, te recomiendo usarlo para mantener ese rango. Si no tienes termómetro, un truco sencillo es echar un trocito pequeño de masa: si se va al fondo y tarda en subir, el aceite está frío; si sube de inmediatochisporroteando suavemente y flota dorándose poco a poco, está en su punto; si se oscurece en menos de diez segundos, está demasiado caliente y debes bajar el fuego y esperar un momento.

El segundo factor importante es la forma y grosor de la masa. Es fundamental utilizar una boquilla en forma de estrella (como la de las churreras tradicionales). Las estrías de la estrella aumentan la superficie de contacto con el aceite y permiten que el calor llegue al corazón del churro de manera uniforme. Si usas una boquilla redonda o muy ancha, el centro tardará mucho más en cocinarse y corres el riesgo de que queden pastosos o incluso de que revienten por la acumulación de vapor interno.

Prueba a controlar la temperatura manteniéndola constante a fuego medio-alto y no eches demasiados churros a la vez para no enfriar bruscamente la sartén. Verás cómo consigues que queden crujientes por fuera y perfectamente cocidos por dentro.
por leon-bernard (56,7 mil puntos)
seleccionada por krlshn
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Baja el fuego a potencia media. El aceite quema la masa antes de cocer el centro si está a tope. Hazlos más finos con la boquilla
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¡¡¡Me pasaba igual con los desayunos de los domingos para mis hijos...!!! El truco es hacerlos finitos, pero debes tapar la sartén mientras fríen para que el vapor los cocine por dentro...
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Para evitar que queden crudos por dentro, baja la temperatura del aceite al mínimo posible, a unos 130 grados, para que se cocinen despacio sin dorarse tan rápido. Si buscas una opción más equilibrada, también puedes hornearlos a 180 grados sobre papel vegetal. El grosor de la masa no debería superar el de un dedo para asegurar la cocción interna.
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El acite tiene que estar templado y no tan vivo, maja. Con el grosor no te sé decir exactamente porque yo los hago a ojo.
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