Hola, MariCarmen. Es un problema muy habitual cuando empezamos a cocinar quinoa, pero con un par de ajustes en el proceso verás que te queda perfecta, suelta y sin nada de amargor.
El primer paso es el lavado, tal como comentas. Aunque algunos envases indiquen que ya viene lista, te sugiero poner la quinoa en un colador de malla fina y frotarla suavemente con los dedos bajo el grifo de agua fría durante un minuto. Esto asegura eliminar por completo la saponina, que es la sustancia responsable de ese toque amargo.
El truco principal para que no quede apelmazada ni pastosa está en la cantidad de agua. Muchas recetas recomiendan usar dos partes de agua por una de quinoa, pero para ensaladas funciona mucho mejor usar solo una parte y media de agua por cada parte de quinoa. Al reducir un poco el líquido, el grano se cocina al dente y no retiene exceso de humedad.
Otro detalle muy útil es tostar la quinoa. Una vez lavada y escurrida, échala directamente a la cazuela a fuego medio durante un par de minutos, removiendo constantemente. Esto seca el agua del lavado, resalta su sabor a frutos secos y ayuda a que los granos no se peguen entre sí.
Añade el agua medida junto con una pizca de sal, lleva a ebullición y, en cuanto empiece a hervir, baja el fuego al mínimo y tapa la cazuela. Cocina tapado durante unos 12 o 15 minutos, sin destapar. Sabrás que está lista cuando el agua se haya absorbido por completo y veas que el grano se abre ligeramente dejando ver un pequeño anillo o espiral.
Apaga el fuego y deja reposar la cazuela tapada durante 5 minutos. Luego destapa y ahueca los granos suavemente con un tenedor, nunca con una cuchara, para separar los granos sin romperlos.
Por último, para conservarla en la nevera y usarla durante varios días en ensaladas, extiéndela en una bandeja o plato llano grande hasta que se enfríe por completo a temperatura ambiente. Si la metes caliente en un recipiente hermético, el vapor atrapado creará humedad y se volverá pastosa. Una vez fría, guárdala en un túper hermético y te aguantará en perfecto estado entre cuatro y cinco días.