Hola, Sabela. Sí, un chorizo curado o semicurado puede ser una alternativa fantástica al pepperoni, ya que ambos comparten esa base de carne curada condimentada con pimentón que, al recibir calor, libera aceite aromático y especiado.
Sin embargo, el punto clave para que funcione bien está en el nivel de curación y en el grosor del corte. El pepperoni tradicional tiene una proporción de grasa bastante alta y un picado fino. Si utilizas un chorizo curado que sea demasiado duro o muy magro, al someterlo a las altas temperaturas del horno corre el riesgo de resecarse o quemarse en los bordes antes de llegar a fundir su grasa.
Para lograr el efecto ideal con buen xeito, te recomiendo optar por un chorizo picante semicurado o un chorizo tipo Pamplona. Es fundamental cortarlo en rodajas muy finas: de este modo, el calor doblará ligeramente las orillas volviéndolas crujientes y liberando la grasa roja picante sobre la mozzarella. Si ves que el chorizo que compraste es especialmente graso, puedes pasarlo un par de segundos por una sartén sin aceite y secarlo un poco con papel absorbente antes de ponerlo sobre la pizza.