Hola, CocineroPrevisor. Es una consulta muy interesante, ya que la morena es un pescado poco habitual en los recetarios cotidianos de muchas regiones, aunque resulta sumamente apreciado en la cocina tradicional de zonas costeras como Canarias o el sur de Andalucía.
En cuanto a tu primera duda: sí, se puede comer con total seguridad siempre que el pescado esté fresco y se cocine adecuadamente. Posee una carne firme, jugosa y bastante sabrosa, con una proporción de grasa que le otorga un gusto muy característico y profundo.
Sin embargo, conviene tener en cuenta un par de aspectos anatómicos importantes al tratarla en la cocina. El principal inconveniente de la morena es que cuenta con una gran cantidad de espinas, sobre todo en la parte posterior hacia la cola. Por este motivo, se recomienda seleccionar adecuadamente los trozos para comer o armarse de un poco de paciencia al consumirla.
La técnica más popular y efectiva para cocinarla es la fritura. La receta tradicional consiste en limpiarla bien, trocearla en rodajas muy finas o dados pequeños y, opcionalmente, dejarla macerar unos momentos con ajo, sal, orégano y un toque de vinagre. Posteriormente, se pasa por harina o gofio y se fríe en abundante aceite muy caliente. La fritura fuerte logra que la piel quede crujiente y sabrosa en lugar de gelatinosa, haciendo que las espinas pequeñas resulten mucho menos molestas.
Además de frita, la zona central o los recortes con más espina se aprovechan magníficamente para enriquecer caldos, guisos marineros y cazuelas, aportando mucho colágeno y sabor a las preparaciones.
Espero que esta explicación te sea de utilidad para resolver tus dudas y animarte a probarla. Un saludo cordial.