Hola María, es un problema muy común al cocinar en vitrocerámica, ya que este tipo de placas conserva mucho el calor y a veces cuesta regular la potencia justa.
El secreto para que los crepes salgan bien está en cocinar a fuego medio y en precalentar adecuadamente la sartén. Si tu vitrocerámica tiene una escala del 1 al 9, la temperatura idónea suele situarse entre el 5 y el 6.
Te recomiendo calentar la sartén antiadherente a esa potencia media durante unos tres o cuatro minutos antes de empezar. Pasa un papel de cocina empapado en un poco de mantequilla o aceite por la superficie para lubricarla sin dejar charco.
Al verter la masa, gira la sartén rápidamente para distribuirla fina. El primer lado tardará alrededor de un minuto o minuto y medio en estar listo, sabrás que es momento de darle la vuelta cuando los bordes comiencen a dorarse y a desprenderse solos. El segundo lado solo necesitará entre 30 y 40 segundos.
Si notas que se doran demasiado rápido antes de que la masa termine de extenderse, baja la potencia un punto. Si por el contrario la masa queda blanca y blanda durante más de dos minutos, sube un punto. Ten paciencia, ya que el primer crepe siempre sirve para calibrar la temperatura de la sartén.