Hola, CocineroAhorrador_Mad. Es una duda muy comprensible y con gusto te explico en detalle el funcionamiento técnico del aparato para que puedas valorar si se ajusta a lo que necesitas en casa.
Desde el punto de vista del diseño de electrodomésticos, tu sospecha es totalmente acertada: una freidora de aire no es una freidora en sentido estricto, sino un horno de convección en miniatura. En la parte superior tiene una resistencia eléctrica y un ventilador de alta velocidad. Al ser la cubeta tan pequeña, el flujo de aire caliente circula de manera muy concentrada y veloz, evaporando rápidamente la humedad superficial de los alimentos y tostando el exterior mediante la reacción de Maillard.
La diferencia con la fritura de toda la vida es la transferencia de calor. En la sartén, el aceite hirviendo rodea el alimento y transfiere calor por contacto directo casi instantáneo. En el air fryer, el calor se transmite por convección forzada de aire, por lo que el resultado organoléptico es distinto.
Sobre los alimentos que mencionas:
1. Patatas: Las congeladas quedan prácticamente idénticas a las fritas porque ya vienen prefritas de fábrica con algo de grasa. Con patatas frescas naturales, si las cortas, las dejas en remojo para retirar el exceso de almidón, las secas bien y les añades una cucharadita de aceite mezclada de manera homogénea, quedan muy crujientes por fuera y tiernas por dentro. Es un punto intermedio excelente entre una patata asada y una frita.
2. Croquetas: Es probablemente el alimento más exigente para este electrodoméstico. La fritura en sartén sella el pan rallado al instante antes de que la bechamel se expanda; en el air fryer, si el aire tarda en dorar la costra, la masa puede reventar. Si son croquetas caseras, conviene pulverizarlas con una fina capa de aceite y precalentar bien el aparato para mitigar esto.
En conclusión: si buscas exactamente el sabor y la textura de la fritura por inmersión de tu madre, no te dará el mismo resultado. Sin embargo, para cenas rápidas, ahorro de aceite y menor gasto energético comparado con calentar un horno grande, es un utensilio sumamente práctico y eficiente que amortizarás rápido.