Hola Carmen. Es totalmente comprensible que sientas cierta confusión al principio. Pasar de la cocina tradicional a fuego lento a un electrodoméstico de convección de aire requiere una pequeña adaptación, pero verás que su funcionamiento es bastante intuitivo una vez que comprendes los iconos principales.
En la gran mayoría de freidoras de aire y aerogriles encontrarás dos controles universales básicos:
El símbolo del termómetro, o las letras C y F, se refiere al ajuste de temperatura. Con este botón o rueda seleccionas los grados a los que se cocinará el alimento, que generalmente oscilan entre los 80 °C y los 200 °C.
El símbolo del reloj o cronómetro indica el tiempo de cocción en minutos. Es el temporizador del aparato.
El símbolo de encendido, que es un círculo atravesado por una línea vertical en la parte superior, sirve para encender, apagar o iniciar el funcionamiento.
Además de estos controles manuales, la pantalla suele incluir varios programas automáticos representados por dibujos de alimentos:
Icono de patatas fritas: configura el equipo a una temperatura alta, habitualmente entre 190 °C y 200 °C, para dorar y lograr una textura crujiente.
Icono de muslo de pollo: ajusta el programa para carnes de ave, normalmente a 180 °C o 190 °C.
Icono de filete o carne roja: está programado para sellar y cocinar cortes de carne.
Icono de pescado: aplica una temperatura moderada, entre 160 °C y 180 °C, para evitar que el pescado se seque.
Icono de pastel o muffin: simula la función de horneado tradicional para repostería o masas.
Icono de ventilador o hélice: no suele ser un botón pulsable, sino un piloto indicador que se ilumina mientras el ventilador interno está circulando el aire caliente.
Icono de agitar o remover: en algunos modelos digitales aparece un aviso sonoro o luminoso a mitad del tiempo programado para recordarte que debes sacar la cesta y remover los ingredientes para que se cocinen de forma uniforme.
Mi recomendación para empezar es no depender exclusivamente de los iconos predefinidos. Puedes usar los mandos del termómetro y del reloj para ajustar manualmente la temperatura y el tiempo según la receta que quieras preparar. Como venías cocinando a fuego lento, ten en cuenta que el aire caliente cocina bastante más rápido que una cazuela o un horno convencional, por lo que conviene revisar el estado de los alimentos unos minutos antes de que termine el tiempo.