Hola, Sara2001. ¡Qué buen tema has sacado! Me recuerdas a cuando yo empezaba a atreverme con los chuletones. En casa, siempre se ha dicho que un buen trozo de carne es para disfrutarlo en su punto justo, ni crudo que te de pena, ni pasado que se quede como una suela. ¡Es una lástima estropear así una buena pieza!
Siempre he sido de los que organizan bien la nevera y aprovechan las ofertas de la carnicería para hacerme con buenos cortes. Y claro, si inviertes en una buena carne, luego hay que cocinarla con cariño. Mi padre, que era un maestro de la brasa aunque no le gustaban los chuletones para el tupper, me enseñó un truco muy viejo, el del tacto, que es infalible si le pillas el punto.
Es sencillo. Con tu mano abierta y relajada, tocas la base del pulgar. Esa es la sensación de la carne muy poco hecha, blanda. Luego, si juntas el pulgar con el índice, la base del pulgar se pone un poco más firme: ese es el punto menos hecho, un 'rare'. Si juntas el pulgar con el corazón, la base se tensa un poco más, ese es el punto 'medium rare', el que busca mucha gente. Y si juntas pulgar con anular, está 'medium', con una resistencia ya clara. Para el 'well done', el pulgar con el meñique, ya está casi dura. Tienes que practicar un poco para memorizarlo, pero una vez que lo pillas, es tu termómetro personal.
Además del tacto, mira bien el exterior. Cuando empiece a sudar por encima, es señal de que los jugos están subiendo y es momento de pensar en darle la vuelta o sacarlo. Y, por favor, no te olvides de dejarlo reposar. Eso es clave, al menos 5-10 minutos, tapado con un poco de papel de aluminio. Así los jugos se asientan y la carne queda mucho más tierna y jugosa. Parece una tontería, pero es el secreto para que no se te seque y puedas disfrutarlo como dios manda. ¡Ya verás cómo con estos consejos no hay cena que se te resista!