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Hostia, qué faena! Se me han quemado un poco las lentejas en la olla y tienen un regusto horrible. Que rabia, con lo ricas que estaban quedando. Pensaba ya en el reposo, que siempre es clave, como con el pan, pero la liado. ¿Hay algún truco para quitar el sabor a quemado o las tiro ni de coña? Necesito un consejo brutal, tío, que se puede hacer. Gracias!
por en Recetas y preparación

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Mejor respuesta
Hola, Carmen. No te preocupes, es un percance muy habitual en la cocina. El almidón de las legumbres tiende a depositarse en la base y, en cuanto baja un poco el nivel de líquido, se agarra con facilidad. Si actúas con método, el guiso se puede recuperar sin problemas.

El primer paso fundamental es cortar la transmisión de calor. Retira la cazuela del fuego y coloca la base sobre un paño de cocina muy húmedo o en el fregadero con dos dedos de agua fría durante un minuto. Esto frena el calor residual e impide que el tostado del fondo siga evaporando compuestos amargos hacia arriba. Acto seguido, con ayuda de un cucharón y sin raspar ni remover jamás el fondo, traslada la parte limpia de las lentejas a una olla nueva.

Para neutralizar el regusto amargo que haya quedado en el caldo, lo más efectivo desde el punto de vista culinario es compensar los sabores mediante un reajuste de acidez y dulzor:

1. Incorpora unas gotas de vinagre de Jerez o de manzana. La acidez ayuda a quebrar la percepción del amargor en el paladar de forma casi inmediata.

2. Prepara en una sartén aparte un sofrito suave con un poco de aceite de oliva y cebolla picada muy fina. Déjala pochar a fuego lento hasta que esté bien dorada y dulce, añade media cucharadita de pimentón dulce fuera del fuego y vuelca este sofrito en la nueva olla. El dulzor natural de la cebolla caramelizada y la grasa del aceite envolverán las notas desagradables.

3. Añade un poco de caldo limpio o agua, una pizca de comino molido (que armoniza con la legumbre y tapa olores residuales) y deja cocer todo a fuego mínimo unos cinco minutos para que los sabores se ensamblen.

Con estas correcciones lograrás equilibrar el plato y disfrutarlo sin necesidad de tirarlo.
por chef (68,0 mil puntos) hace
seleccionada por krlshn hace
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Jopé con las lentejas, Carmen. mi abuela siempre decía que lo primero es no raspar el fondo de la olla, eso es clave para no extender el mal sabor. coge otra olla limpia y con una espumadera o cuchara ve pasando las lentejas que no esten pegadas.

Después como se hacía antes en el pueblo, pon una patata cruda y pelada dentro de la olla nueva. la dejas un rato, como 15 o 20 minutos a fuego suave, y la retiras antes de servir. La patata absorve el mal regusto. es una pena tirarlas con lo que cuesta hacerlas y lo bien que van para los tuppers de la semana. no te desanimes.
por
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Anda, qué faena con las lentejas. Pero no las des por perdidas, mujer. Cuando el fuego te juega una mala pasada y algo se churrusca, lo primero es no remover ese fondo. Pasa las lentejas con mucho cuidado a otra olla limpia, como si cambiaras las brasas de sitio para que el calor no pegue donde no debe.

Luego, pon una patata grande y pelada dentro. Eso absorbe el regusto, como cuando la carne coge demasiado sabor a humo. Déjala un rato y la retiras antes de servir. Verás cómo lo apañas.
por
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hostia, colega, ni de coña tires esas lentejas. se puede salvar. tu abuela te diría que ni se te ocurra.

pasa las lentejas con mucho cuidado a otra olla, ojo, sin remover el fondo de la quemada, que ahí está todo el "sabor". luego, métele una patata cruda pelada en la olla nueva. esa patata se chupa el sabor a quemado, como una esponja. la dejas un rato y la quitas.

también le puedes echar un poco más de agua o caldo, y algunas hierbas. no tires la proteína, que eso es sagrado tío. a por ello, ¡a salvar esas lentejas!
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¡Hostias, Carmen! ¡El "reposo" de las lentejas, ese momento zen donde todo debería ir sobre ruedas y zasca! Entiendo tu dolor, porque un buen guiso, como una buena masa de pan, requiere su tiempo y dedicación. Y si se va al traste por un despiste... te da un patatús.

Lo primero es que tires la olla quemada, si es que se ha pegado mucho, y no me refiero a la olla de la comida, sino a la que te ha liado el desaguisado. Ahora en serio, coge otra olla limpia y con mucho, muchísimo cuidado, saca las lentejas que no se hayan pegado al fondo. Esa parte churruscada es el pecado capital. Ni se te ocurra rascar. Y para el regusto, que es lo que nos preocupa, aquí va la solución de abuela (no de panadero, pero vale): mete una patata cruda, pelada y a ser posible grandecita, dentro de las lentejas. La dejas ahí un buen rato, unos 15-20 minutos a fuego suave, y la retiras antes de comer. Esa patata se comerá el sabor a quemado, como la masa madre se come las impurezas de la harina. A veces incluso con un chorrito de leche si el sabor es muy fuerte. Es importante porque no hay nada peor que el esfuerzo culinario que se va al garete por un descuido, ¿verdad, chaval? ¡Ánimo!
por
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Tío, ni de coña las tires. Saca las lentejas a otra olla sin tocar el fondo. Pon una patata cruda pelada, que absorbe el sabor. ¡Se salvan fijo!
por
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A ver, Carmen, no las tires ni de coña. Saca las lentejas con cuidado, sin rascar el fondo, y ponlas en otra olla limpia. Echa una patata cruda pelada y la sacas antes de servir. Así se salva la comida :)
por
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