A ver, tío, para la Olivier, ni de coña pongas pepinos frescos. Es que la textura no te va a dar el punto. Los encurtidos son fundamentales. Le dan ese toque ácido y crujiente que contrasta brutalmente con la cremosidad de la patata y la mayonesa. Es química pura en el paladar, sabes? Un fresquito no te va a aportar lo mismo.
Además, los pepinillos en vinagre aportan ese extra de umami y esa ligera salinidad que potencia el resto de sabores. Es la base, joder. En plan nutricional, pues sí, los encurtidos llevan más sodio por el proceso de fermentación o aderezo, pero en la cantidad que usarás en la ensaladilla, no es que vaya a ser un impacto brutal en tu dieta, eh. Lo importante aquí es el equilibrio de sabor y textura, que es lo que busca la Olivier. Para mí es importante porque me flipa entender cómo interactúan los ingredientes para crear un plato redondo, como cuando amasas pan y ves la levadura actuar, es la misma movida. Así que, sin dudar, encurtidos.