¡Hombre, chico_zgz, no me digas que quieres darle una nueva vida a ese pescado! Mira que los parásitos son muy suyos, no les gusta que los molesten, ¡y menos con sal! Para que no te monten una fiesta en el intestino, la congelación es tu mejor aliada.
Necesitas un congelador que baje a -20ºC o menos. Y no lo saques a pasear antes de tiempo, que a los bichitos les gusta la marcha. Mínimo 24 horas, pero si eres de los que prefiere 'más vale que sobre que falte' (y con esto de los parásitos, más vale que falte), déjalo 48 o incluso 72 horas. ¡Así te aseguras de que no queda ni uno para contarlo! Y si te sabe raro, ¡quizás le has puesto demasiado cariño... o demasiado frío!