¡Hombre, claro que se puede, mujer! ¡Si mi abuela, que en paz descanse, nos sacaba adelante a toda la prole sin un euro y sin un "gusanillo" en el estómago! ¡Y vaya platos que hacía, qué ricos! La clave está en el batch cooking, pero del de antes, ¡el de la olla grande y los tuppers improvisados! ¿Sabes?!!! Cocina un día a la semana un buen guiso de legumbres, unas lentejas o garbanzos, ¡con verduritas y una patata! Eso te llena, es proteína de la buena y es súper barato... ¡Más barato que un chicle! Y luego, para los "gusanillos" entre horas, fruta de temporada, ¡que es lo que te da la energía que necesitas sin arruinarte! Las tortillas de verduras, ¡qué me dices! ¡Unos huevos, que siempre hay en casa, con las sobras de las verduras que te queden! ¡Todo eso era lo que hacía mi abuela! ¡Hay que volver a lo de antes, que era lo bueno y lo inteligente! ¡Y no te olvides de beber agua! ¡Mucha agua! ¡Que eso también quita el hambre y no cuesta dinero! 😉