¿Pelmeni? Sí, Laura, son una especialidad rusa. Básicamente son como pequeñas empanadillas o raviolis, pero la clave está en el relleno y en que sean caseros. Se preparan con una masa muy fina y un relleno de carne picada, normalmente una mezcla de ternera y cerdo, a veces con cebolla y especias. Se cuecen en agua hirviendo.
Los auténticos, los que se hacen en casa con ingredientes de verdad, son deliciosos y muy reconfortantes. Nada que ver con las versiones industriales que se venden congeladas, llenas de aditivos y con carne de pésima calidad. Es un plato humilde, de aprovechamiento, que nació de la necesidad de alimentar a la familia con lo que se tenía. No esperes delicatessen de restaurante, sino buena comida tradicional.