¡Hola, Elena_G! Qué buena pregunta has hecho, la frescura es súper importante. Mi abuela, que siempre fue muy de huerto y de aprovecharlo todo, me enseñó unos trucos que son infalibles y que se han usado 'desde siempre', como ella decía.
El más conocido es el del agua fría: pones el huevo en un vaso o cuenco lleno de agua. Si se queda horizontal en el fondo, ¡está fresquísimo! Si empieza a levantarse un poco por un extremo, todavía está bueno. Pero si flota, aunque sea un poquito, es mejor desecharlo. Con el tiempo, el huevo pierde humedad y su cámara de aire se agranda, haciendo que flote.
Otro método que usaba mi madre, y que a mí me encanta para los huevos de mi huerto urbano, es cascarlo en un plato. Si la yema está alta, redondita y la clara tiene dos partes (una más densa y otra más líquida), es señal de frescura máxima. Si la yema se desparrama o la clara es muy líquida, ya no está en su mejor momento. Son métodos sencillos y muy fiables. Espero que te sirvan mucho :)