Hostia, Laura! ¡Entiendo perfectamente tu movida con las galletas!!! A ver, la clave para que no se desparramen es simple: ¡¡¡mantequilla FRÍA y masa bien REPOSADA!!! Si usas la mantequilla a temperatura ambiente o blandurria, ni de coña van a aguantar. Mete la masa en la nevera mínimo media horita, o incluso más si puedes, así la grasa se solidifica y no se expanden tanto al hornear. Y mira la temperatura del horno, que no esté muy flojo. ¡Es que para mí es vital que salgan bien porque si no, es tirar las calorías a la basura, tío!!! Quiero que cada bocado cuente, que no se me descomponga la estructura calórica, ¿sabes? ¡Que te salgan brutales!!!