Laurita, que fascinante es el baile culinario de cada cultura en la noche que despide y abraza. El cordero de tu abuela, un ancla al pasado, una melodia de hogar. Pero en Rusia, fíjate, la mesa se viste de otros ropajes, mas frios, mas del norte.
Piensa en la ensaladilla Olivier, o como la llaman, el alma de sus fiestas. Un mosaico de patata, zanahoria, guisantes, pepinillos, a veces carne, todo ello ligado por la sedosa mayonesa. Es un rio de sabores, pero tu, con tu afan por lo ligero, puedes transformarlo. Imagina sus ingredientes pasando por mi Thermomix, picados con precision, y en lugar de la densa mayonesa, un soplo de yogur griego. Mas ligero, si. Y si quieres que los proteinas canten, unas pechugas de pollo hechas en la airfryer, doradas y sin grasa, cual susurro del viento.
Tambien esta el "Arenque bajo abrigo", una capa sobre otra, como las estaciones del año. Remolacha, patata, zanahoria, huevo, y el arenque que es el corazon del plato. Quizas demasiado terrenal para tu "clean", pero su colorido es un poema. Cocinar es eso, Laurita, arte y alquimia. Y con estos cacharros modernos, el futuro se hace presente en cada bocado, ligero y sabroso.