¡Hola, tía! Uf, lo de la sal es un clásico, ¿eh? Ni de coña te fíes de las recetas a ciegas, cada caldo es un mundo. Yo lo que hago es probar, y cuando crees que le falta un pelín, le echas una pizquita más y vuelves a probar. Eso sí, poquito a poco, que rectificar de soso es fácil, ¡pero de salado es un puto desastre! Y si usas pastillas, ojo, que ya llevan lo suyo. ¡Ánimo con ese caldito brutal! :)