¡Qué tal, colega! Te entiendo perfectamente, a veces uno se pilla con el frigo medio vacío y toca improvisar. Y eso del vino blanco, si no te va, pues no te va. Yo soy más de la cocina de mi abuela, de guisos de horas, pero para un apuro, siempre hay trucos que van de maravilla.
Para el risotto, si no tienes vino, ni de coña te rayes. Lo importante es el caldo, tío. Un buen caldo de ave o de verduras, concentrado, te da esa base brutal. Y para el punto de acidez que daría el vino, un chorrito de vinagre de Jerez o de manzana al principio, que se evapore bien. Así le das ese toque 'punch' sin alcohol. La clave está en el sofrito y el buen caldo.
Para el ragú, hostia, ahí sí que es importante la profundidad de sabor. Si no tienes vino tinto, usa un caldo de carne bien potente. Y si tienes concentrado de tomate, échale una cucharada. Eso sí que le da un fondo brutal. Incluso un poco de salsa de soja, si te atreves, para ese umami. Son soluciones rápidas y que funcionan, ideales para el batch cooking y tener los tuppers listos. ¡A darle caña y a disfrutar!